3 sept. 2008

Educación e interculturalidad

Ponderamos —afirma la Iglesia Católica— la importancia que ha adquirido la realidad pluricultural de nuestro país.

Cinco secciones y treinta artículos abordan los temas de la educación, educación superior, culturas, ciencia, tecnología, investigación, deporte y recreación en el proyecto de Constitución aprobado en Sucre y Oruro entre noviembre y diciembre de 2007, en circunstancias controversiales no resueltas hasta septiembre de 2008.

El artículo 78 del proyecto de Constitución sostiene que la educación, además de ser una función suprema y primera responsabilidad financiera del Estado, “…es intracultural, intercultural y plurilingüe en todo el sistema educativo”. Es decir, el proyecto reconoce conceptos referidos a la identidad cultural y a las relaciones complejas que se establecen entre culturas, vinculando, además, la diversidad cultural con las características y alcances que debe tener la educación a cargo del Estado.

Diversos sectores de la sociedad se han mostrado complacidos y entusiastas defensores de la integración y la tolerancia entre culturas, sin que por ello el necesario diálogo cultural signifique nuevas formas de discriminación o creación de derechos especiales.

Al respecto, la Conferencia Episcopal Boliviana, en el documento “Orientaciones pastorales sobre el proyecto de CPE”, considera que es un signo positivo de los tiempos que vivimos como sociedad el resurgir de nuestra diversidad humana y cultural. “Es motivo de esperanza el reconocimiento que están adquiriendo los pueblos indígenas y los sectores históricamente marginados en el seno de nuestra sociedad, como actores y ciudadanos con pleno derecho”. Nuestra sociedad —prosiguen las reflexiones de la Iglesia Católica— tiene conciencia de que el bienestar de las personas no sólo depende de la satisfacción de necesidades materiales, cuya urgencia nadie niega, sino de una realización integral de todas las dimensiones del ser humano, que supone aspectos espirituales y culturales. Ponderamos —afirman— la importancia que ha adquirido la realidad pluricultural de nuestro país y la necesidad de un enriquecedor diálogo intercultural, que asuma los varios rostros de nuestra identidad, indígena, mestiza, y criolla.

Finalmente, el documento subraya que la inclusión social producida en los últimos tramos de nuestra historia reciente “no puede, empero, ser motivo de discriminaciones y exclusiones hacia otros sectores de la población, menos de dar cabida a nuevos colonialismos de ideologías que los manipulan y esclavizan”.

También a juicio de los obispos, el proyecto de CPE, al planear que “la formación de docentes será única y fiscal”, atenta contra el derecho de la sociedad civil a la enseñanza en todos los niveles; limita la legítima libertad de enseñanza, la participación de la familia, de las comunidades y regiones.

Esta visión excluyente permitiría a cualquier gobierno usar el sistema educativo y el poder del Estado como mecanismo de ideologización; como recurso para ejercer “un control centralista”, además de buscar una educación uniformizante. Esto es imponer criterios y contenidos educativos desde la visión estatal, sin tomar en cuenta las diferencias que se encuentran y coexisten en la diversidad sociocultural, espiritual y territorial de Bolivia y sus habitantes.

* Politólogo y Catedrático

ccordero@estudiosdemocraticos.org