31 ago. 2008

Maestros dicen que falta sentido de pertenencia a la ciudad

En los cursos de formación sobre normas urbanas y comportamiento ciudadano participan docentes de establecimientos fiscales y particulares. Ellos señalan como las principales causas para los malos hábitos urbanos a la falta de identificación de los paceños con la ciudad y a la ausencia de autoridad de la Alcaldía. Consideran que la enseñanza y educación a los alumnos son los mejores canales para revertir esta situación.

Un grupo de 30 profesores de colegios fiscales y particulares de la zona Sur opinó que la falta de sentido de pertenencia a la ciudad y la ausencia de autoridad de la Alcaldía son algunos de los factores que inciden en el incumplimiento a las normas de urbanidad y buen comportamiento en la ciudad de La Paz.

La profesora Rosemarie Otero, del Colegio Alemán, dijo: “No asumimos un compromiso con la ciudad, no nos identificamos con ella para hacer algo”.

Este criterio fue vertido por la maestra en el marco de los talleres de capacitación de docentes que impulsa la Alcaldía de La Paz y que corresponden al eje educativo de la estrategia de Cultura Ciudadana.

Los 30 maestros que integran el grupo fueron seleccionados en su establecimiento por demostrar capacidades de liderazgo y facilidad para retransmitir los conocimientos adquiridos a la comunidad educativa a la cual pertenecen.

Sólo en la zona Sur se formaron diez grupos similares, los cuales trabajaron de lunes a sábado, con una carga horaria que será reconocida dentro del puntaje de méritos del magisterio.

Los objetivos

El facilitador Hugo Orlando Pozo explica que el objetivo de los talleres, que iniciaron hace cuatro meses en el Distrito Centro, es formar docentes en cultura ciudadana para que después ellos transmitan la experiencia a sus alumnos.

Se tiene previsto, dijo, que a mediados de septiembre este grupo de docentes aplique la técnica desarrollada en sus colegios y escuelas al menos durante tres semanas.

Aclaró que no se trata de integrar esta temática a la currícula escolar, por lo que no tiene un orden de seguimiento; por el contrario, se pretende trasladar al alumno “al aula de la ciudad”.

El taller al que asistió La Prensa, que es parte de la segunda convocatoria que se lanzó en la zona Sur, empezó a las 08.30 en la Subalcaldía, aunque después de una hora aún llegaban los docentes y recibían su material de trabajo, además del “tutor creativo”.

Según explicó el facilitador, se trata de un pedazo de cartulina sin forma definida y menos aún un significado pero que sirve para conectar a la persona con su ciudad y crear una experiencia.

Las experiencias

A medida que transcurría el taller, los docentes iban compartiendo distintas experiencias que tuvieron en la ciudad, como aquellas positivas, por ejemplo, la nevada que cayó hace unos 15 días, o ver parte de la ciudad ordenada con pasarelas y jardines.

Sin embargo, también vinieron a sus mentes hechos negativos y desagradables, como la basura en los mercados, los riachuelos que pasan justamente al lado de puestos de verduras, las personas ebrias que atacan a los transeúntes o el paso de los vehículos sin respetar los semáforos o pasos de cebra.

La maestra Ana Saavedra, del kínder Julio César Patiño, preguntó a los tutores municipales si la Alcaldía había fracasado al imponer la normativa vial o si sus campañas televisivas no tuvieron éxito para que ahora se haya decidido acudir a los docentes. Preguntó si otros sectores de la sociedad, tales como gremiales y choferes, serían capacitados en estas temáticas, pues éstos, al final, —reflexionó— cometen el mayor número de infracciones en contra de las normas ciudadanas o hábitos de educación.

Pozo replicó que es un proyecto grande el que impulsa el municipio en pos de aminorar el incumplimiento de las normas y crear en las personas hábitos que ayuden a convivir en la ciudad en mejores condiciones.

Señaló que la estrategia base del proceso técnico de implementación del proyecto es que los maestros descubran la ciudad, aprendan nuevas maneras de trabajar con el cuerpo, que casi no se lo usa, y a recurrir a la ciudad como otro recurso pedagógico de concienciación.

Luego de un descanso y un refrigerio, los docentes volvieron a reunirse en el salón, apostados en círculo, para representar con ayuda de sus cuerpos las experiencias que dos maestras contaron de su vivencia en la ciudad, una positiva y otra negativa.

La basura, un problema

De pronto, la problemática de la basura en la calle se convirtió en el eje de la discusión, oportunidad en la que los maestros reflexionaron y observaron que hay una total ausencia de educación y consideración de las personas para con la ciudad al emplear bolsas de nailon, un material de difícil degradación.

Recordaron cómo sus abuelas y madres compraban los alimentos en bolsas de papel o en papel periódico.

Coincidieron en que la basura de los hospitales se confunde con la basura doméstica, pese a que se la separa, pues cuando llegan a los botaderos todo vuelve a juntarse.

El facilitador indicó que cada taller concluye no sólo con la internalización de los valores, sino con la elaboración de un proyecto construido por los docentes para transmitirlo a sus alumnos, además de un contacto con la ciudad a través de un recorrido previamente diseñado.

En mayo, dijo, se realizó la prueba piloto de este eje en los establecimientos Antofagasta, George Ruma, Don Bosco (nocturno), Juaristi Eguino y Chopitea, con óptimos resultados.

A la fecha han sido capacitados unos dos mil maestros, según Pozo, y sólo en la zona Sur se tuvo una respuesta de 54 establecimientos de los 74 convocados. Según los instructores, la respuesta los motiva a continuar.

Los profesores aprenden a utilizar sus cuerpos como parte de la didáctica de enseñanza a los alumnos.

Los profesores opinan sobre los problemas urbanos

“Existe cultura ciudadana, pero el método más práctico para superar algunas deficiencias es a través de los docentes, quienes replicarán en el aula los aprendizajes”.

Prof. Juan Carlos Nina

Colegio Juan Hershel

“No creo que haya cultura ciudadana , no tenemos el sentimiento de pertenencia a la ciudad , que no sólo es ser paceño sino asumir un compromiso con la ciudad”.

Prof.ª Rosemarie Otero

Colegio Alemán

“No se puede generalizar, pero en muchos casos hay falta de educación porque no hay una identificación con la ciudadanía. Debemos educar en las escuelas”.

Prof.ª Marianela Huáyar

Colegio Alemán

“Falta crear hábitos en las personas, y la responsabilidad parte de la casa, pero también en el colegio se debe reforzar los hábitos insistiendo en lo cotidiano”.

Prof.ª Rosario Pozo

Colegio Santa Ana

“Las personas no ponemos atención a todo lo que nos ofrecen los medios y las campañas. La Alcaldía está tratando, pero no es suficiente, por eso hay que insistir”.

Prof.ª Ana Saavedra

Kínder Julio César Patiño

“Lamentablemente creo que somos pocos los que tenemos buenos hábitos y se debe a que la gente sólo trata de acumular cosas y descuida otras que son importantes”.

Prof.ª Virna Murillo

Kínder Julio César Patiño

Los datos

La dirección de Cultura Ciudadana considera que el componente educativo es fundamental para lograr cambios en la conducta de las personas.

Con ayuda del PNUD prepara una evaluación de resultados de la estrategia, que se prevé será conocida en septiembre.

El ingreso de la temática de cultura ciudadana en la agenda pública es entendido como un primer logro de la actividad que inició en 2001.

El total desapego a la norma y la viveza criolla de los paceños son puntos en contra para consolidar los objetivos de la estrategia.

Alcaldía destina Bs 3,5 millones para el plan Cultura Ciudadana

El presidente del Concejo Municipal de La Paz, Luis Revilla, informó que la estrategia de Cultura Cuidadana cuenta con un presupuesto de tres millones y medio de bolivianos para esta gestión.

La estrategia tiene el respaldo de la Ordenanza 541, aprobada por el Concejo Municipal en 2007, y se compone de tres ejes: el comunicacional, el educativo y el de participación ciudadana.

Sin embargo, según explicó la directora del programa, Patricia Grossman, esta inciativa tiene su inicio en 2001, cuando salió a la luz pública el personaje de la cebra, ante la necesidad de atender la problemática del congestionamiento vehicular.

Posteriormente, en 2005, Pablo Groux (el creador de la cebra), quien asumió la Oficialía Mayor de Culturas, creó una dirección específica que desarrollara la temática.

A partir de ese momento se trabajó de modo más sistemático en colocar en la agenda pública la cultura ciudadana, cuyo éxito, según Grossman, se lograría casi dos años después.

De acuerdo con Revilla, esta actividad en la ciudad se encuentra bastante avanzada respecto de otras capitales, como Sao Paulo o México, por lo que sería “interesante” que tuviera vigencia unos diez años más.

Señaló que las alcaldías de Oruro y Cochabamba demandan la experiencia para repetirla en sus ciudades debido a la expectativa generada, aunque se trata de un diseño propio de La Paz.

Los talleres de capacitación dan materiales didácticos a docentes

El material didáctico que la Dirección de Cultura Ciudadana, dependiente de la Alcaldía de La Paz, brinda a los docentes, en los talleres de capacitación, se compone de una guía y cuatro cartillas para el alumno.

La guía se denomina Un encuentro con La Paz y contiene el desarrollo de los cuatro módulos diseñados en la estrategia: La Paz limpia y sana, La Paz sin ruido, La Paz segura y La Paz en orden.

En cada módulo, que es identificado con un color, considera textos que se denominan “lecturas detonantes” y consisten en breves relatos que llaman a la reflexión con descripciones de la realidad.

Además de dichos capítulos, la guía presenta la descripción de personajes paceños, como “El Maradona”, “el compañero Mamani”, “la vendedora de agua” y otros más.

Transporta al lector a años pasados, cuando existía, por ejemplo, el tranvía y cuando la calle

Jaén y el paseo de El Prado concentraban a la sociedad en pleno.

Ofrece también rasgos de identidad de la ciudad, como el número de habitantes o atractivos y a la vez emblemas urbanos, entre ellos el Illimani.

Las cartillas para los estudiantes están identificadas con los colores de cada módulo y presentan en su interior espacios en blanco para que sean llenados por los alumnos de acuerdo con la explicación del docente en relación con los cinco temas.