20 dic. 2008

Bolivia es el tercer país latinoamericano libre de analfabetismo con 820.000 nuevos letrados

El Gobierno venezolano facilitó 8.350 paneles solares para llegar con el programa a zonas alejadas. La meta inicial fue de 1,2 millones de iletrados, pero luego se ajustaron los cálculos a 823.256.

A partir de hoy, Bolivia se suma al grupo de países que tienen el privilegio de estar “libres de analfabetismo”. En dos años y nueve meses se capacitó a 820.000 personas iletradas de entre 15 y 80 años en los nueve departamentos.

Los otros dos países que lograron ese avance son Cuba (1961) y Venezuela (2000), ambos con el método “Yo, sí puedo”, que también fue usado en Bolivia.

Hoy en Cochabamba, Bolivia levantará la bandera blanca en señal de que ha cumplido el parámetro de las Naciones Unidas, menos de 4 por ciento de analfabetos en el territorio, después de que los nueve departamentos hicieran lo propio.

Este logro coloca al país por encima de Argentina, Brasil y Chile, que tienen un mejor índice de desarrollo humano en la región.

Funcionarios de Cuba y Venezuela colaboraron en el inicio del programa boliviano (en marzo de 2006) y capacitaron a los guías y supervisores. El procedimiento consiste en formar a los adultos a través de video, con profesores virtuales que enseñan el alfabeto asociando letras con números.

Los beneficiados fueron hombres y mujeres mayores de 15 años hasta, incluso, de 80 años, aunque la mayoría estuvieron entre los 40 y 60 años.

Este proceso de alfabetización en Bolivia tropezó con la falta de carreteras y electrificación, lo que dificultó la llegada de los facilitadores a las zonas más alejadas del territorio y la instalación de los equipos para impartir las clases, pero esto no impidió el cumplimiento de la meta.

La evaluación

El director nacional del Programa de Alfabetización, Benito Ayma, a modo de evaluación, recordó que durante el proceso se sorteó un sinfín de problemas, como la crecida de ríos, el mal tiempo o la ausencia de vías, para llegar a los rincones alejados. Los materiales, por ejemplo, se trasladaron a lomo de burro y de hombre.

También se tropezó con dificultades oculares de los ancianos que tenían problemas para seguir las clases en pantalla. Se distribuyeron 200.000 pares de lentes, donados por Cuba.

Se pensó que allí donde no había energía eléctrica, dijo, sería imposible cumplir el objetivo; no obstante, el Gobierno venezolano facilitó 8.350 paneles solares, que fueron distribuidos con preponderancia en Potosí.

Ayma recordó que erradicar el analfabetismo era uno de los objetivos del presidente Evo Morales, que ahora está cumpliendo. “Este hecho sin precedentes se constituye en la reconquista del derecho a la educación, un derecho básico de leer y escribir”.

En la vida republicana, Bolivia nunca pudo alcanzar esta meta, pese a que se aplicaron políticas educacionales en ese sentido.

El primer impulso surgió con la Reforma Educativa de 1953, pero ésta sólo se ocupó de los niños. Posteriormente, los centros de Educación para Adultos (Cema) intentaron llegar a los mayores, pero sólo daban cabida a los letrados.

Antes de aplicar el programa de alfabetización, en Bolivia se contaban 1,2 millones de iletrados, según el Censo de 2001, pero luego se modificó la meta a 823.256 analfabetos, debido a que la información inicial no tomó en cuenta los progresos alcanzados en los últimos siete años. En total, se graduaron 819.417. Más de 3.000 quedaron al margen, pero esa cantidad está dentro de los parámetros que permite la Organización de Naciones Unidas.

Si bien el programa contó con el apoyo de 126 asesores cubanos y 46 venezolanos, los alfabetizadores fueron 45.460 bolivianos, entre maestros urbanos y rurales, dirigentes campesinos y universitarios.

Después de las 65 clases, que duraban entre una y dos horas por sesión, los asistentes están capacitados para leer, aunque no fluidamente, y son capaces de redactar una pequeña carta, aunque no aprendieron ortografía ni caligrafía.

Las alegrías

Para Ayma, las máximas alegrías del proceso se vivieron en el momento de las graduaciones de los alfabetizados. “En el campo es otra cosa, es una fiesta parecida a la que se hace por recibir un título de licenciatura en las ciudades”. La gente hacía celebraciones con grupos musicales y apthapi, compartían todos con sus familiares y también participaba la población, que se sentía parte del logro.

El siguiente paso es el programa “Yo sí puedo seguir”, que consistirá en el estudio de lenguaje, matemática, ciencias sociales y naturales y geografía, equivalente a quinto de primaria y en el que participarán los ya alfabetizados, pero también aquellos que dejaron los estudios básicos e ingresaron en el analfabetismo funcional.

Teresa Ledesma Colque (45)

“Nunca fui a la escuela porque mis padres eran pobres y vivíamos en el campo. Trabajo en una pensión como cocinera. Sólo mis tres hijos menores van a la escuela. Mi hijo mayor, Juan Carlos, fue hasta primer curso, él me ayudaba económicamente lavando autos en Vinto porque mi esposo falleció, pero gracias a Dios él ahora trabaja como ayudante de soldador, quiere estudiar para ser técnico. Me alegro que se haya abierto este curso de alfabetización cerca de donde vivo. Él y yo asistimos todas las noches, el facilitador es muy bueno”. Municipio de Sabaya-Oruro

Epifanio Guarayo (36)

“Soy minero, fui a la escuela, pero no terminé primero porque no tenía apoyo de mis papás, ellos no tenían dinero para comprar los útiles que nos pedían en la escuela. Cuando crecí, tenía que trabajar y sostenerme yo mismo. Ahora laburo en la mina. Es muy necesario aprender a escribir y leer. Tengo dos hijos, ellos aún están pequeños, pero pronto necesitarán de mí para que les ayude en las tareas. Me alegra mucho que se haya abierto un curso de alfabetización, asistí a clases en el colegio Ayacucho de lunes a viernes por las noches”. Municipio Chipaya-Oruro

Magdalena Martínez (33)

“Yo sólo estudié hasta el primer curso en mi niñez porque mis padres no querían que estudie y preferían llevarme al pastoreo de ovejas al campo. Después, muy joven, me hice de marido y gracias al apoyo de él entré a estudiar al programa de alfabetización, él me apoya mucho. Gracias al presidente Evo Morales sé leer y escribir, espero que continúe la alfabetización para seguir superándonos cada día más y más, porque ahora que una sabe leer y escribir da ganas de seguir aprendiendo y saber más cosas, es lindo, algo que jamás soñé”. Municipio Huanuni-Oruro

Susana Mamani (40)

“Tengo mis dos hijas, vendo dulces y refrescos en la puerta de la Normal, pero un día el profesor Juan Carlos me dijo: ‘¿Tú no quieres pasar cursos de alfabetización?’. Entonces yo respondí que sí, enseguida me inscribí con mi número de carnet. Después fui a las clase de 07.00 a 09.00. Había veces en que me iba sin cocinar para mi familia, y cuando podía preparaba algo, pero ya no había tiempo ni para comer. Hice un gran sacrificio para aprender todo lo que nos enseñaba el profesor, salíamos al pizarrón, pero algunos no podían leer ni escribir”. Municipio de Caracollo-Oruro

Repercusiones

Róger Pinto, Podemos

Es un paso fundamental

“Yo creo que es un proceso de avance, es un esfuerzo que no podemos hacer menos que sentirnos felices los bolivianos. Dar este paso es tan importante y es fundamental para que avancemos en la erradicación total del analfabetismo que laceraba nuestra sociedad y que por años no hemos podido hacer nada. Hay que anotar como un deseo de superación”.

Marisabel Paz, Cebiae

Es significativo

“Es un programa que, si bien dio buenos resultados en Cuba y en otros países, sobre todo caribeños, respondía a sociedades homogéneas y monolingües. Eso tiene que ver con no respetar la diversidad cultural del país y los avances que se han tenido en alfabetización en el caso boliviano. Hay trabajos de organizaciones que no se tomó en cuenta, pero sin duda es significativo”.

Jorge Baldivieso, CMUB

Es un hito histórico

“Es un hito histórico en el país después de la fundación de la República, durante tantos años los bolivianos no encaramos el reto de saber leer y escribir, es un hecho fundamental que ocurra en Bolivia. Pero no creo que se quede ahí, tendrá que avanzar y haber una segunda fase para que esta herramienta sirva para mejorar de vida”.

Daniel Sánchez , CNI

El país está en otra situación

“Es una gran cosa que se pudo avanzar en ese aspecto. Sólo hay que pedir al Gobierno que se prosiga en el esfuerzo para que el conocimiento adquirido por esta gente alfabetizada no se pierda y, por el contrario, prosiga y vaya en aumento con cosas nuevas. De hecho, esto coloca al país en otra situación frente al mundo, diferente de la que se tenía anteriormente”.

Guillermo Mariaca

El modelo no es intercultural

“Es en todo el ámbito educativo, como una excepción, creo que es lo único bueno en la gestión educativa del Gobierno. Al mismo tiempo, por lo menos hay dos paradojas o problemas grandes que emergen de la alfabetización: el primero es que el plan no está inscrito como política educativa y, el segundo, en verdad no se realizó la alfabetización por un modelo intercultural”.

José Luis Álvarez, FTMLP

Es parte de la propaganda

“Saludamos el intento que se pretende hacer desde el Gobierno con ayuda de Cuba y Venezuela en el afán de erradicar el analfabetismo en Bolivia. Pero ratificamos que esto en los países es consecuencia del atraso económico y pobreza en que están sumidas las personas. Es propaganda, para hacernos creer que Bolivia cambia”.

Alfabetización

El programa de alfabetización en Bolivia inició en marzo de 2006 y acabó luego de 33 meses.

Resultado de su aplicación: se graduaron 819.417 hombres y mujeres mayores de 15 años.

El presupuesto fue de 35,5 millones de bolivianos de Venezuela y 28,9 millones de bolivianos del TGN.

El acto oficial

El lugar

Escenario

Coliseo José Casto Méndez

Ciudad Cochabamba

Hora 18.00

Los protagonistas

Evo Morales Presidente de Bolivia

Fernando Lugo Presidente de Paraguay

Carlos Lage Vicepresidente de Cuba

Dante Caputo Representante de la OEA

Ministros de Educación:

Venezuela

Cuba

Paraguay

Delegaciones de los nueve departamentos